Durante varios años, los Certificados de la Tesorería de la Federación, mejor conocidos como Cetes, fueron considerados la mejor opción para los pequeños y medianos ahorradores mexicanos. Gracias a tasas de interés históricamente altas impulsadas por la política monetaria del Banco de México, miles de personas encontraron en este instrumento gubernamental una forma sencilla, segura y rentable de hacer crecer su patrimonio.

