Clara Brugada recorre las calles de la Ciudad de México con un mensaje claro: transformar el bienestar en acción concreta. Hoy, frente a miles de familias y comerciantes de barrio, ella entrega vales Mercomuna, una mano firme, directa, tangible, no promesas vacías. Estos vales no son solo papel, representan dignidad, seguridad y una apuesta real para quien todos los días lucha por llevar alimento a la mesa. Cada vale es un respaldo al hogar, un alivio para madres, padres e hijas e hijos que han visto cómo la inflación y los precios suben sin tregua. Con valentía, Brugada pone sobre la mesa un compromiso inédito: en 2026 duplicará los apoyos. No será sólo un gesto aislado, será un antes y un después. Cambiará la realidad de cientos de miles de familias. Porque Mercomuna no es sólo una ayuda, es un impulso a la economía local: tiendas de barrio, mercados populares, tienditas de colonia, fruterías, carnicerías, pequeños negocios que conforman el tejido de nuestra ciudad. Al hacer válidos estos apoyos en esos comercios, el dinero regresa a las colonias; no se fuga hacia grandes cadenas. Se queda ahí donde se vive, donde se compra, donde se trabaja. Eso le da un valor enorme al programa: fortalece comunidades, reactiva mercados y da un alivio real sin mediadores, sin intermediarios, sin distorsiones. Esa decisión deja claro algo fundamental: este programa está construido desde la confianza en la gente, en su criterio, en su capacidad de decidir en qué gastar los vales. No hay listas negras, no hay limosnas disfrazadas. Hay respeto. Cada beneficiario decide qué necesita para su familia: comida, abarrotes, productos básicos. Esa libertad de elección dignifica y empodera.
Para 2025 este programa ya ha logrado beneficiar a cientos de miles de familias capitalinas. Fue puesto en marcha con una inversión millonaria, y hoy cuenta con miles de comercios adheridos en toda la ciudad, dispuestos a recibir los vales. Pero Brugada va por más. El anuncio de 2026 es contundente: duplicar los apoyos. Eso significa que más hogares recibirán respaldo y el monto será superior. Será un compromiso real de continuidad, no una ocurrencia aislada. Quienes hoy reciben los vales saben que no están solos, que hay detrás un plan con visión, con futuro. Esa certeza cambia los ánimos: en lugar de esperar migajas, las familias pueden proyectar, planear, organizar su gasto con base en algo estable. En lugar de depender de ayudas dispersas, tienen una ruta clara. En barrios que históricamente han sido olvidados, Mercomuna representa una oportunidad legítima de salir adelante sin depender de redes clientelares. Sin palabras huecas. Aquí hablamos de hechos. De apoyos que llegan, de despensa que se convierte en alimento para la mesa, de tiendas de barrio que sobreviven, de empleos que se sostienen. De comunidad.
¿Y qué hay detrás de este anuncio? Más allá del acto simbólico de entregar vales, hay una estrategia de largo plazo. Se trata de reconstruir el tejido económico local, de fortalecer las microeconomías que dan vida a la ciudad. Cada peso invertido en Mercomuna circula en la colonia, en mercados, en comercios de proximidad. Esa circulación deja huella: ayuda a que los vecinos compren cercano, que los comercios de barrio resistan, que los mercados públicos sigan siendo espacios de vida, de intercambio real, de identidad. Se apuesta por la Ciudad de México como una urbe viva, diversa, con rostro humano, no con las frías estructuras de consumo masivo. Mercomuna reivindica el valor del barrio, de la comunidad, del vínculo social. Y cuando en 2026 ese apoyo se duplica, el impacto será magnificado: más familias tendrán acceso, más comercios participarán, más circulación de recursos habrá en las colonias que lo necesitan. Esa es una estrategia que va más allá de la ayuda: es una apuesta al bienestar colectivo, a la dignidad, a la equidad.
Piensa por un momento en una madre que cada quincena recorre tienditas de su colonia para comprar lo necesario, que distribuye sus gastos con cuidado, que muchas veces sacrifica comodidad por necesidad. Los vales Mercomuna le otorgan un respiro. Le devuelven la posibilidad de elegir dónde comprar, le permiten decidir lo que más convenga para su hogar, le dan margen de maniobra en una economía cambiante e impredecible. Y para un comerciante de barrio, aceptar estos vales significa mantenerse en pie, conservar su fuente de ingreso, servir a su comunidad y ser parte de algo más grande. Significa que su esfuerzo diario vale, que su negocio importa, que su contribución cuenta. Eso no es poca cosa: es dignidad, es reconocimiento, es justicia social.
Este video no busca sólo informar. Busca inspirar. Busca mover. Queremos que quien lo vea lo entienda: Mercomuna no es una dádiva pasajera. Es una política de Estado, una apuesta estructural, un compromiso real con quienes habitamos esta ciudad. Queremos que en cada casa, en cada colonia, en cada mercado, en cada tiendita, se sienta que el apoyo existe, que no depende del influyentismo ni del amiguismo, que no hay letra pequeña. Solo una palabra constante: apoyo. Para ti. Para tu familia. Para tu comunidad.
Y hoy, te invito a ser parte de esta historia: si estás en la Ciudad de México, o conoces a quienes podrían beneficiarse, comparte esta información. Que llegue a cada jefa o jefe de familia, a cada comerciante de barrio, a cada madre o padre que necesita un respiro. Que sepan que existe Mercomuna. Que lo conozcan, que se registren. Porque mientras más personas se sumen, más fuerte será el impacto. Más fuerte será la red de apoyo. Más viva será la ciudad.
Porque duplicar los apoyos en 2026 no significa solo un número. Significa multiplicar oportunidades. Significa transformar la vida de miles, cientos de miles de familias. Significa reconstruir la economía local con justicia, con sentido, con dignidad. Significa creer en lo colectivo. Y hoy, gracias a Clara Brugada y Mercomuna, esa creencia se convierte en acción.
No es un partido, no es una bandera. Es un compromiso con la gente. Con tus vecinos. Con tu comunidad. Con la ciudad que todos compartimos. Y si nos unimos, si nos informamos, si participamos, podemos convertir este apoyo en un verdadero motor de cambio: hogares con estabilidad, mercados vivos, colonias fuertes, comunidades unidas. Ese es el legado que está en juego. Ese es el futuro que podemos construir juntos.
La oportunidad está al alcance. Mercomuna ya camina. Tú puedes sumarte. No dejes pasar esta posibilidad. Comparte este mensaje, infórmate, participa. Sé parte del cambio. Porque cuando apoyamos a quienes más lo necesitan, cuando fortalecemos lo local, fortalecemos la ciudad. Mercomuna: solidaridad, dignidad y comunidad para todos. Esa es la promesa. Esa es la realidad. Esa es la esperanza.
Fuentes: Proceso, El Universal, Gobierno CDMX, Imagen Radio, Ejecentral y N+ sobre la entrega de vales Mercomuna y el anuncio de duplicar apoyos en 2026.

